Antigua Tahona rehabilitada de principio de siglo XX, asentada sobre un molino de pimentón del siglo XIX. La casa conserva en su totalidad su antigua estructura. Muros de piedra y techumbre de madera de castaño, típico de la arquitectura de la zona
La casa consta de cuatro habitaciones dobles con baño, calefacción y aire acondicionado, amplio salón - cocina con chimenea. Por la parte trasera la casa da al río Jerte y dispone de una amplia terraza, a la cual se accede desde el salón y dos de sus habitaciones.
Desde su terraza se puede disfrutar del cristalino río Jerte y observar su flora y fauna asociada, como: Sauce blanco, alisos, cormoranes, garzas reales, mirlos acuáticos, lavanderas blancas y boeyeras, etc. También disfrutaras del precioso paisaje de los Montes de Tras La Sierra, y los bancales sembrados de cerezos, por ultimo y no menos espectacular la garganta de las Nogaleas con sus saltos de agua que sobre todo en invierno se puedé ver con facilidad.